ALCALDE DE PAMPLONA SE IMAGINA UN SAN FERMÍN SIN CORRIDAS DE TOROS

El alcalde Joseba Asiron acaba de declarar que puede imaginar un San Fermín sin corridas de toros. Aunque no se plantea suprimir las corridas para 2019, cree necesario una evolución y “un debate social en torno al mundo taurino”.

Alcalde de Pamplona se imagina un San Fermín sin corridas de toros

El alcalde Joseba Asiron ha declarado que en el último pleno municipal salió este tema de reformar la fiesta de San Fermín y ha asegurado que “todos los grupos, incluido UPN, reconocían que hay un debate social en torno al mundo taurino“, un debate que, en su opinión, “es bueno que exista“.

Tiene que existir porque no en vano estamos hablando de una actividad cultural que es controvertida y genera controversias“, ha expuesto el primer edil pamplonés, quien ha remarcado que él siempre ha sostenido que “hoy en día el formato actual de San Fermín no se entiende sin el toro, pero también entiendo que tiene que existir esa evolución y ese debate“.En este sentido, ha incidido en la idea de que “el debate tiene que estar en la sociedad” y que la institución, en su caso, “lo que tiene que ser es permeable y sensible a lo que dice la ciudadanía“.

El alcalde ha afirmado que imagina unas fiestas de Pamplona donde “por evolución de la propia sociedad, a lo mejor las corridas de toros no existan“. Y ha remarcado que le cuesta más ver la desaparición del encierro, “una seña propia de identidad“.

Estoy hablando en términos de ciudad y en modo alguno estamos planteando suprimir las corridas de cara al año 2019 ni nada por el estilo“, ha subrayado Asiron, quien ha incidido en la idea de que “el debate social existe y en algún momento habrá que abordarlo“.

Ha insistido así en que lo relevante de todo esto y con “un consenso absoluto en el Ayuntamiento” es que “es bueno que haya un debate permanente porque en la calle se está debatiendo el tema”.

Ayúdanos a crear ese debate y presionar a las autoridades para que este cambio se haga realidad. Firma nuestra petición por un San Fermín Sin Sangre.

Anúncios

No se celebrará la corrida de toros de Sant Joan en Muro

Al igual que sucedió en Inca, Muro decide no celebrar su corrida de toros tradicional para Sant Joan. Un éxito de la nueva Ley de toros a la Balear. Esto demuestra que sin muerte y sangre, a los taurinos no les interesa para nada sus espectáculos que han defendido como cultura tanto tiempo.

No se celebrará la corrida de toros de Sant Joan en Muro

A punto de encarar junio, un mes tradicionalmente de corridas de toros para uno de los municipios de Mallorca, el alcalde Martí Fornés ha expresado que este año y puede ser que los venideros, no se organizarán las corridas de Sant Joan. Por ahora stá confirmado que el 24 de junio no habrá corrida de toros en Muro.

A los taurinos no les gusta torear sin matar

Ningún empresario del sector se ha interesado por celebrar en la plaza de Muro un festejo a la balear, porque como afirma el primer edil el “toro a la balear no lo entendemos nadie. Sería absurdo celebrar una corrida con un máximo de 3 toros, con 10 minutos de lidia cada uno, no matarlos e innumerables controles antidoping a los animales y a los toreros antes y después de la corrida”. Precisamente éste es uno de los puntos que más ha llamado la atención, ya que todos los controles antidopaje los deben realizar los propios veterinarios.

Pero los condicionantes enumerados por Fornés, son sólo algunos de los que recoge la Ley antitaurina aprobada por el Govern de Francina Armengol, que prohibe cualquier utensilio que pueda herir al astado, como banderillas, picas, farpas o estoques. Sólo están permitidos el capote y la muleta, pero aún así, tras el espectáculo y antes de ser devueltos a la ganadería, el veterinario deberá comprobar su perfecto estado de salud y bienestar.

“De niños íbamos a los toros, no al fútbol”

Con todos estos requisitos a nadie le interesa invertir en un festejo a la balear, por lo tanto, “éste es el primer año que no se celebra la corrida de Sant Joan” en un municipio en el que “siempre ha formado parte de nuestras fiestas“, recalca el alcalde. Es más, reconoce Fornés que si bien en municipios como Sa Pobla no ha importado demasiado que se aprobara la Ley balear, en Felanitx, Inca y Muro, por ejemplo, “no entendemos que nos prohiban una fiesta que ha sido la más tradicional”.

Fornés se declara “muy taurino”, una afición que le viene desde su infancia porque  “desde pequeño he ido a la plaza con mis abuelos, como la gran mayoría de gente aficionada de este pueblo. Cuando era un crío yo iba a los toros y no al fútbol”, recalca.

Esperan la respuesta del Constitucional

Sin embargo está convencido de que más pronto que tarde el Tribunal Constitucional levante la denominada cautelar: “Esperaremos a que resuelva si es correcta o no la Ley balear, pero mientras tanto, ya no habrá más toros en las Islas.

La afición tiene asumido que una vez haya vía libre se podría organizar un festejo taurino. El de Sant Joan no podrá ser a un mes vista, pero si se pronuncia en las próximas semanas (siendo muy optimistas), a lo mejor habría tiempo para Sant Jaume el 25 de julio”. Son las reflexiones que se hace el alcalde de Muro, sabedor de que en Cataluña se derogó su Ley antitaurina, pero se eternizó en el tiempo.

La Ley de regulación de las corridas de toros y de protección de los animales, conocida como La Ley de toros a la balear fue aprobada en julio del pasado año y tras ser recurrida por el Gobierno de Rajoy, el Tribunal Constitucional la dejó en suspenso 6 meses, pero hace 2 se levantó esta cautelar, por lo que de nuevo entró en vigor y la corrida de Inca del 1 de abril fue la primera en no celebrarse.

https://i2.wp.com/images.animanaturalis.org/posts/full/201805/P31-97908.jpg

Batalla de los animalistas

Las organizaciones animalistas que han conseguido con la normativa del Gobierno Balear que sus principales reivindicaciones se incluyeran en el redactado final de la normativa, que en los hechos pone fin a la crueldad de las corridas de toros.

Es más que probable que el sector taurino no quiera corridas bajo estos estrictos estándares de bienestar animal, como así ha sido, tras la suspensión de la corrida de Inca y la no celebración por desinterés de la de Muro. Al no querer celebrar corridas de toros sin muerte del animal, se demuestra que los argumentos de tradición, transmisión cultural, sostenimiento del toro y puestos de trabajo son una falacia y lo único que interesa es seguir exaltando la violencia y disfrutando de la tortura, la muerte y la sangre.

Fonte: ANIMANATURALIS

¡VAMOS A PAMPLONA A EXIGIR EL FIN DE LAS CORRIDAS DE TOROS!

¡Vamos a Pamplona a exigir el fin de las corridas de toros!

Ya puedes apuntarte a una de las acciones más esperadas del año. El próximo 5 de julio, tan sólo dos días antes de que comience el primer encierro de Sanfermín, AnimaNaturalis realizará una vez más su protesta de alto impacto contra las corridas de toros en Pamplona.
Ver mais, AQUI

¡Opina sobre la promoción de DULCESOL!

Necesitamos tu ayuda para decirles a los responsables de Dulcesol que el maltrato animal no debe promocionarse.

¡Opina sobre la promoción de DULCESOL!

El grupo de alimentación español Dulcesol invita a los consumidores a los SanFermines de este año 2018.

Usando el código adjunto en el interior de los envases de esta marca, las personas entraran en un sorteo en el que se puede conseguir un balcón para ver en primera línea los encierros e incluso entradas para asistir a las crueles corridas de toros.

El maltrato animal no debería ser objeto de ningún sorteo y presenciar tal crueldad no debería ser ningún premio, y debemos hacérselo saber.

Para ello te pedimos que dediques menos de 5 minutos de tu tiempo a realizar la siguiente acción:

  • Publica un tweet indicando tu opinión sobre esta promoción:
  • También puedes enviar esta carta al grupo. Con sólo completar tus datos, la carta se enviará automáticamente en tu nombre: AQUI

Fonte: ANIMANATURALIS

 

Toro agoniza en los festejos populares de Vila Real (Castellón)

Un toro cae en la calle e intenta levantarse una y otra vez , sin conseguirlo, quizás como resultado de una posible lesión del sistema nervioso central.

Toro agoniza en los festejos populares de Vila Real (Castellón)
El público es ajeno a su sufrimiento y solo quiere que se vuelva a levantar para seguir con su diversión.

Las imágenes corresponden al festejo celebrado en Vila Real (Castellón) este miércoles 16 de mayo, cuando un toro cae en medio de una calle e intenta levantarse una y otra vez sin conseguirlo, quizás como resultado de una posible lesión del sistema nervioso central.

No solo en las corridas de toros existe sufrimiento del animal. Los festejos populares producen un enorme estrés y agotamiento, además de angustia, miedo, dolor, lesiones, caídas, golpes… Incluso algunos morirán por paros cardíacos, agotamiento o al chocar contra muros de piedra o vallas de metal.

El público es ajeno a su sufrimiento y solo quiere que se vuelva a levantar para seguir con su diversión a costa del sufrimiento del animal, que no precisan cómo terminó el festejo celebrado con motivo de las fiestas de Vila Real. Todos los festejos taurinos son entretenimiento a costa del sufrimiento animal.

Tauromaquia Es Violencia

20.000 animales son víctimas de la tauromaquia cada año en España y por ello diversas organizaciones bajo el nombre de Tauromaquia es violencia han convocado una gran manifestación para el próximo domingo 27 de mayo a las 11:00 h en la puerta del Sol de Madrid.

Tauromaquia Es Violencia (TeV) es una coalición de organizaciones de ámbito nacional e internacional que luchan contra el maltrato y por los derechos de los animales y que se unen para hacer en España una manifestación por la abolición de la tauromaquia de gran afluencia e impacto mediático. Actualmente el comité organizador está integrado por AnimaNaturalis, Animal Guardians,  Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal (AVATMA), CAS International, Colectivo Antitaurino y Animalista de Bizkaia (CAAB), Gladiadores por la Paz, No Corrida, Plataforma La Tortura no es Cultura (LTNEC), STOP Tauromaquia y Piztiak, Santuario Animal Wings of Heart. Además, colaboran en calidad de patrocinadores las organizaciones internacionales FLAC, Fondation Assistance aux Animaux, League Against Cruel Sports, PETA, SNDA y WWAR

Fonte: ANIMANATURALIS

Fin inminente de la industria de las pieles

La crueldad ya no está de moda y la peletería se enfrenta a reacciones muy negativas. Estamos frente al fin inminente de la industria de las pieles de animales.

Fin inminente de la industria de las pieles

La emoción de vislumbrar a un animal salvaje en su hábitat está tan dentro de nuestra propia naturaleza como lo está el deseo de libertad en la de cualquier animal. Nos hemos nutrido de documentales de Planeta Tierra o National Geographic, que nos han impresionado con la belleza desbordante del reino animal. Pero en las granjas de pieles, esos mismos animales sufren con tal intensidad la deshonra de la cautividad que los despoja de esos comportamientos naturales que consideramos tan fascinantes. Ahora que nuestra concienciación sobre la injusticia social se ha agudizado tanto, podemos extenderla a aquello que comemos y vestimos. Gracias a nuestros valores éticos, somos plenamente conscientes de que infligir sufrimiento a seres sintientes por razones triviales es moralmente incorrecto. Las pieles, así como otros materiales, son productos nacidos de la opresión, por lo que no tienen cabida en los armarios modernos. Ya ha llegado la oportunidad de llevar puesta, literalmente, nuestra conciencia.

A lo largo de las últimas décadas, el comercio de pieles se ha convertido en una industria global multi-milmillonaria, incentivada por las crecientes demandas de las economías en desarrollo de Rusia y China. Pero está empezando a dar muestras de descenso, ya que Europa ha experimentado un desarrollo político y legislativo revolucionario, como demuestra la prohibición de las granjas de pieles en ocho países. Entre ellos se encuentran Reino Unido, donde dichas granjas fueron declaradas ilegales en el 2000; Croacia, que prohibió la peletería a principios de 2017 tras una larga espera; y la Corte Suprema de los Países Bajos, que ratificó la prohibición de granjas de visones en este país, el cuarto mayor fabricante de pieles del mundo. Japón también clausuró la última granja de pieles en 2017 y Nueva Zelanda mantiene una prohibición parcial. Pero la peletería sigue en pie. En China, se ejecutan 125 millones de conejos y 75 millones de visones, zorros y perros mapache al año para la peletería. En las granjas de pieles de la UE, la cifra ronda los 32 millones de animales al año. En EE. UU. y Canadá, donde lo habitual es emplear cepos, se sacrifican alrededor de 7 millones de animales anualmente para vestir. La revista LAIKA ha recogido declaraciones de testigos, activistas y expertos que se han propuesto reducir todas esas cifras a cero.

«Si pudieras ver lo que yo he visto, jamás llevarías ese abrigo»

«Las pieles están por todas partes», comenta la fotógrafa Jo-Anne McArthur. Cuando la revista LAIKA la entrevistó, se encontraba en Escandinavia, donde se encuentran dos gigantes de la industria de las pieles: Saga Furs y Kopenhagen Fur. «Hay personas que ni siquiera saben que se sacrifican animales para hacer sus abrigos de pieles», explica McArthur. «Lo que yo he visto es la muerte de cientos de seres sintientes» McArthur ha visto mucho más que la mayoría. La fotógrafa calcula que ha documentado veinticinco granjas de pieles en Europa y Canadá.

En el mundo, los visones son los animales que más se crían en granjas de pieles. Solo Dinamarca produce 17,8 millones de pieles al año. Están confinados en jaulas extremadamente pequeñas, algunas de solo 20 centímetros de ancho. «Van de un lado a otro. Es completamente antinatural», dice McArthur. «Estos animales [en la naturaleza] viven cerca del agua, con un estilo de vida solitario. Pero en las granjas están hacinados y se devoran unos a otros. Es normal que presenten heridas en la nuca, que les falten las orejas o incluso algunas patas.»

Estas granjas suelen estar en los bosques. Para los animales, aunque la libertad se encuentra cerca, está totalmente fuera de su alcance. «Pueden sentir la brisa, están rodeados de árboles que ven desde sus jaulas, pero solo pueden mirar, un día tras otro», expone McArthur. La fotógrafa describe la suciedad y el hedor insoportable que rodean a los animales, los excrementos amontonados por debajo de ellos, las jaulas cubiertas de piel y polvo.

Recientemente, McArthur captó vistas aéreas de granjas descomunales de visones en la costa este de Nueva Escocia, que describe «como una nueva versión de los campos de concentración». Esta factoría completamente mecanizada de las granjas de pieles genera una cantidad de contaminación colosal. Los vertidos provocan la proliferación de algas en los largos cercanos, algo cada vez más común en estas regiones. «Hay campamentos infantiles cerca de estos lagos, y no solo se ha prohibido nadar en ellos, sino que se ha llegado a trasladar el campamento porque la proliferación de algas es peligrosa», explica McArthur. «Y no saben si pueden eliminarlo, ni siquiera tratarlo. Simplemente mata el lago y todos los animales que beben de él enferman. Y todo por esa inútil granja de visones, que está generando una cadena de acontecimientos catastrófica

No importa si la granja es nueva o vieja, «es un infierno», comenta McArthur. «Si pudieras ver lo que yo he visto, jamás llevarías ese abrigo» Aparte de las granjas de visones, McArthur también ha documentado granjas de zorros, una de las cuales también tenía perros mapache. En la naturaleza, estos animales ―que pertenecen a la misma familia que los perros domésticos― viven en zonas de densa vegetación y recorren grandes distancias.

En las granjas de pieles, los animales «no tienen nada de autonomía», expresa McArthur. «No pueden elegir a sus amigos, ni a sus parejas. Sufren una gran soledad.» Suelen desgastar a mordiscos las construcciones de madera en las que se encuentran, lo que acaba derivando en heridas de gravedad en la boca que no son tratadas. «Estos animales se pasan el rato dando vueltas en círculo, intentando encontrar una salida», explica la fotógrafa. Estos y otros comportamientos estereotípicos (repetición anormal), como morderse la piel y autolesionarse, suelen verse en las granjas de pieles y son síntomas de disfunción psicológica. Muchos animales acaban sucumbiendo a la desesperación. «Están completamente abatidos, como sin miedo», dice McArthur.

En la naturaleza, los zorros excavan complejas madrigueras, pero en las granjas de pieles se les obliga a permanecer sobre suelo de alambre durante toda su vida. «¿Puedes concebir el horror y la urgencia de lo que algo así supondría para tu gato o tu perro? Eso mismo es lo que están sintiendo millones de animales», comenta McArthur. «Imagina cómo se atrofiarían tus piernas al no poder dar ni una zancada, de pie pero encogido sobre el suelo de una jaula. Te verías obligado a retorcer el cuerpo de todas las formas posibles para aliviar el dolor. El único recurso es permanecer acostado, si es que se puede considerar un recurso

Los abrigos más fríos

Un nombre que está sonando últimamente como sinónimo de pieles es Canada Goose, una empresa textil con sede en Toronto que vende sus plumíferos de pieles con la falsa promesa de que están hechos con humanidad.

Canada Goose y otras empresas que emplean pieles animales se valen de cepos de caza para atrapar a los coyotes. Estos cepos les provocan heridas de las que sangran profusamente, desgarros en los tendones (ya que los animales se retuercen para liberarse) y amputaciones de las extremidades, entre otras lesiones. A veces llegan a estar hasta cinco días sin revisar los cepos, por lo que los animales capturados padecen sed, hambre y miedo. Para preservar la piel, cuando encuentran a los coyotes aún con vida, en lugar de sacrificarlos de un tiro, los aporrean, los asfixian o los estrangulan con una trampa de lazo (un lazo de metal con un nudo corredizo que provoca una muerte agónica que puede durar hasta ocho minutos).

Canada Goose se empeña en afirmar que sus chaquetas de 900 € ―lucidas por algunos famosos y personas en busca de estatus social― son las apropiadas, a pesar de que no hay pruebas científicas que demuestren que las pieles o las plumas sean imprescindibles para preservar el calor. De hecho, materiales sintéticos de alta calidad han resultado igualmente apropiados, incluso en expediciones subárticas.

Este atrevimiento a la hora de engañar a los clientes tiene su origen en la complicada relación de Canadá con la captura de animales mediante trampas o cepos. La historia idealizada del asentamiento del país «influye en todo, desde las políticas gubernamentales hasta la gestión de la fauna, pues the North American Wildlife Conservation Model (una organización para la conservación de la naturaleza en Norteamérica) se basa en el principio de que la fauna debe ser utilizada como recurso», explica Lesley Fox, directora ejecutiva de la organización canadiense The Fur-Bearers, que lucha por los animales cuyas pieles se utilizan en la industria textil. «Los políticos que buscan obtener el voto de las áreas rurales suelen huir de estos temas», comenta Fox. Incluso el primer ministro canadiense Justin Trudeau participó en la Conferencia Global de Empleo de Canada Goose y el director ejecutivo de Canada Goose, Dani Reiss, fue nombrado Miembro de la Orden de Canadá en 2016 «por su compromiso con la preservación del norte de Canadá, especialmente por presidir Polar Bear International». En 2016, Reiss declaró a The Telegraph que «los osos polares son símbolos del norte. Hemos hecho parkas para los científicos y el personal de apoyo que trabaja con ellos».

Los coyotes asesinados para hacer esas parkas también son símbolos norteamericanos, llamados «perros de Dios» por los navajos. Al igual que nuestros queridos perros domésticos, pertenecen al género Canis. En LAIKA: Issue 6, en Kindred Creatures, Camilla Fox (sin parentesco con Lesley Fox), fundadora de Project Coyote, explicó que los animales tachados de peste por Canada Goose pertenecen, en realidad, a una especie que juega un papel fundamental en un ecosistema amenazado.

En Canadá, los activistas se enfrentan a grandes trabas, entre las que se encuentra la ausencia de leyes federales sobre etiquetado, por lo que las tiendas pueden vender piel de perro, gato, conejo y otros animales etiquetándola como piel sintética. «Para muchos clientes es complicado saber qué pieles son auténticas y cuáles no», comenta Fox. Sin embargo, The Fur-Bearers suma avances a nivel municipal, trabajando con comunidades individuales para acabar con el uso de trampas y con el apoyo que tiene esta práctica. «Como resultado directo de esta campaña, diversos municipios en British Columia han aprobado leyes o solicitado permiso al Ministry of Forests, Lands and Natural Resource Operation ―responsable de la administración de las tierras y los recursos naturales de esta área― para prohibir el uso de trampas», comenta Fox.

Y ahí hay una ventaja: muchos canadienses sienten una fuerte conexión con la naturaleza debido a lo cercana que les resulta. «Este hecho facilita un poco los debates en los que introducimos nuevas ideas relativas a los animales salvajes sintientes», explica Fox. Al educar al consumidor, la demanda se reduce, como demuestra el hecho de que el gigante de artículos deportivos Canadian Tire se haya visto obligado a dejar de vender pieles en dos de sus sucursales. Atmosphere, una de las tiendas que declaró que no vendería pieles, excepto en sus tiendas de Quebec, era una de las empresas que había vendido productos de Canada Goose desde siempre.

«Cuando te enfocas en la víctima, es fácil sobreponerse al miedo»

En Nueva York, donde Canada Goose abrió en 2016 su tienda principal en EE. UU., surgió una apasionada iniciativa. Hubo protestas frente a la tienda del Soho cada semana, e incluso dos manifestaciones en contra de las pieles ese mismo invierno. Había carteles y pegatinas en paradas de autobús y edificios neoyorquinos que lucían el logotipo de Canada Goose con los eslóganes «Torturando animales con orgullo desde 1957» y «Las pieles son asesinato» que, además, se expandieron a otras partes del mundo.

«Nuestro objetivo principal es cambiar la forma en la que la gente ve las pieles», comenta el organizador Rob Banks. «Hay que tratar este aspecto a diferentes niveles: luchando en la calle, educando a la gente o peleando por que las leyes cambien» A través de su página de Facebook «Stop Canada Goose Now», Banks y otros activistas comparten publicaciones, intercambian ideas y ayudan a activistas de otras ciudades del mundo a organizar manifestaciones. En Instagram, #FuckCanadaGoose aparece cientos de veces, e incluso el propio hashtag de Canada Goose #AskAnyoneWhoKnows (#PreguntaAQuienSepa) ha sido superado por las publicaciones en contra de las pieles.

Banks cree que cualquiera puede encontrar el coraje para defender a los animales. «Cuando te enfocas en la víctima, es fácil sobreponerse al miedo», comenta. «Todo lo que hago aparece publicado, lo cual motiva e inspira a otros activistas a dar con sus propios métodos, acciones y palabras. Todos aprendemos y nos hacemos más fuertes con cada encuentro». Banks se ha enfrentado a cientos de personas y ha empleado tácticas diferentes. Para algunos, la aprobación social es su talón de Aquiles. «La vergüenza y la humillación son el tipo de atención que no desean, lo cual les hace reconsiderar volver a llevar pieles en público», explica Banks. También recalca la necesidad de comprometerse de diversas maneras. Aunque las redes sociales son una herramienta indispensable, los encuentros en persona son «necesarios para llegar a personas que no suelen ver publicaciones relacionadas con los derechos de los animales».

Banks recuerda una conversación memorable con una madre y su hija que se habían detenido para observar una de las protestas y que desconocían que las pieles del abrigo de la niña eran reales. Les sugirió que donaran el abrigo a los activistas para que lo enviaran a un centro de rehabilitación animal, donde las pieles donadas se utilizan como lecho para animales huérfanos. «La madre se volvió hacia su hija de seis años y le dejó la decisión a ella», comenta Banks. «Sin dudarlo ni un momento, la niña respondió ‘¡Sí!’»

«Queríamos impulsarlos a pensar por sí mismos»

En los Países Bajos, la organización por los derechos de los animales Bont voor Dieren se vale del amor de los niños por los animales para crear When Did You Stop Caring ―Cuándo dejó de importarte―, un vídeo precioso y arrebatador con un final inolvidable.

El objetivo de este vídeo creativo era tocar la fibra sensible de la gente joven que, de otro modo, daría la espalda a las imágenes gráficas. «Queríamos impulsarlos a pensar por sí mismos», explica Barbara Slee, directora de las campañas de Bont voor Dieren. Esta organización se ha aliado con Reclamebureau Roorda, una agencia holandesa que ha cosechado mucho éxito con sus campañas contra el consumo de alcohol y tabaco dirigidas a niños. Consiguieron comprender la ciencia detrás de los cambios de comportamiento que conllevan las campañas visuales. «Esta agencia publicitaria tuvo la idea de mostrar la importancia que las mascotas tienen para las personas, especialmente para los niños, para luego exponer la contradicción que supone llevar pieles cuando eres mayor», comenta Slee.

Para el director del vídeo, Joren Molter, un joven de 23 años de la productora The Boardroom, la autenticidad era indispensable. «Intenté encontrar interacciones reales entre animales y niños», comenta sobre su decisión de no utilizar actores. Molter y Tijn Sikken, su cinematógrafo, entrevistaron a diversos niños en sus casas para ver qué solían hacer con sus mascotas. El vídeo resultante captura interacciones completamente genuinas.

When Did You Stop Caring no solo ha resonado profundamente entre el público holandés, sino que el director del vídeo también lo ha hecho. «Pensé ‘Estamos en el siglo XXI, es claramente falsa’», comenta Molter sobre cuando suponía que todas las pieles eran sintéticas. Debido al desarrollo de la producción en masa, particularmente en China, muchas prendas de piel real son más baratas que las de piel sintética, por lo que Molter considera que «es urgente contar esta historia». Para abordar este problema de crecimiento, Bont voor Dieren ha colaborado con una ONG china para crear Fur Free Life, una página web en contra de las pieles. Slee está convencida de que la labor de concienciación cambiará la perspectiva de la población china y que, por ese motivo, «es crucial que invirtamos en informar y educar a la gente».

«Cuando la gente deje de comprar, los animales dejarán de morir»

Para salvaguardar sus tremendos intereses económicos, el comercio de pieles se ha cubierto las espaldas con estrategias de marca ética y greenwashing. El proyecto WelFur, financiado por la propia industria, promete asegurar un alto grado de bienestar animal en la producción de pieles, objetivo inalcanzable según expertos en ética y bienestar debido al problema inherente de confinar animales salvajes en jaulas pequeñas que impiden comportamientos naturales como correr, escalar y nadar.

Mientras, por un lado, comercializan sus productos como éticos, Saga Furs ―una de las casas de subastas más grandes del mundo― es encubiertamente muy activa en China, donde la legislación sobre bienestar animal es extremadamente escasa. «Las estrategias de relaciones públicas de la industria peletera han dado un giro más siniestro y emplean tácticas similares a las de la industria tabacalera en las que presentan su versión de la ciencia en su propia defensa», denuncia Brigit Oele, directora la coalición internacional Fur Free Alliance (FFA), que une 40 organizaciones protectoras de los animales, como las antedichas Bont voor Dieren y The Fur-Bearers. Comparten recursos y estrategias, además de colaborar en campañas y proyectos de investigación. La FFA trabaja como un frente unido para acabar con el comercio de pieles en todo el mundo y ha conseguido convencer a algunas marcas de lujo, como Armani y Hugo Boss, de que dejen de emplear pieles. Según Oele, la prohibición del uso de pieles en países europeos «es un ejemplo de cómo, en la civilización moderna, las preocupaciones éticas de la gente se reflejan en las leyes». Oele considera que el movimiento contra las pieles favorecerá inevitablemente a los derechos de los animales en su conjunto porque «se ha visto que el progreso llevado a cabo en un área estimula el debate en otras donde los animales también se utilizan para beneficio humano».

Mark Glover, director de Respect For Animals en Reino Unido y miembro de la FFA, ha estado a la vanguardia del movimiento contra las pieles alrededor de 30 años. En el 2000, jugó un papel esencial en la prohibición de las granjas de pieles en Reino Unido. Solo después de que el comercio de pieles se debilitara por la caída de las ventas como resultado de un intenso escrutinio público, explica, fue posible llevar a cabo con éxito una iniciativa política. Para cuando Glover testificó en una reunión del Comité en el Parlamento escocés durante los debates que llevaron a la prohibición de las pieles, la industria ya se había desentrañado. «Ya a la desesperada, el comercio de pieles hizo circular una fotocopia en la que supuestamente se mostraba una comida china hecha de visón picado», recuerda Glover. «¡Fue ridículo!»

Aunque actualmente hay muchas menos peleterías en Reino Unido, ha empezado a proliferar el uso de pieles supuestamente falsas, pero que en realidad no lo son. Esta es una de las razones por las que ninguna de las organizaciones con las que hemos tratado promueve las pieles sintéticas. «Si algo es considerado inmoral, ¿por qué imitarlo?», explica Glover. Además de exigir un etiquetado claro y visible, Respect For Animals y la FFA lazarán una serie de iniciativas para contrarrestar la propaganda del comercio de pieles.

Entre estas iniciativas se encuentra una mayor implicación en las redes sociales, que funcionan particularmente bien para atraer a jóvenes compasivos. «El discurso chabacano del comercio de pieles que quiere vender miseria disfrazada de glamur no llega a las redes sociales», afirma Glover, optimista de cara al futuro. «El comercio de pieles se extinguirá, como ocurrió, en gran parte, con la caza comercial de ballenas, pero su desaparición la liderarán los consumidores», comenta.  «Cuando la gente deje de comprar, los animales dejarán de morir» El público debería condenar y repudiar a las personas que llevan pieles, especialmente a las celebridades.

Enfrentarse a la industria de la moda

En Francia, los activistas por los derechos de los animales se encuentran con desafíos culturales, a menudo paradójicos. «Demandar la prohibición [de la peletería] es un tema radical», comenta Muriel Arnal, fundadora de la organización francesa One Voice. «El 91 % de la gente demanda un etiquetado que garantice que los productos no están hechos de piel auténtica. Y, sin embargo, son reacios a la prohibición del uso de pieles reales. Se trata de libertad. La gente necesita sentirse libre en Francia».

A pesar de que Francia tiene solo once granjas de pieles activas y que generalmente obtiene las pieles de China y el norte de Europa, es «grande dentro de la industria de la moda», explica Arnal. No en vano, París es la capital de la moda y sus pasarelas están repletas de pieles, por lo que aprobar la prohibición de pieles aquí sería un punto de inflexión en la moda. Por esta razón, One Voice, que también es miembro de la FFA, ha publicado una investigación sin precedentes sobre seis granjas francesas de visones. «Era una forma de demostrar que no es solo China. La situación en Francia también es pésima. Es terrible», enfatiza Arnal. Dicha investigación reveló una indiferencia total no solo hacia los animales, sino también hacia el medio ambiente. A esto le siguió una extensa cobertura mediática que puso a los productores de pieles a la defensiva, pues acusaron a One Voice de manipular la grabación y eludir el debate. «La televisión, los periódicos y la radio la mencionaron [la investigación] y asistí a debates, pero la industria peletera no quiso venir y afrontar lo que teníamos que decir», comenta Arnal. «Pero a la gente le llegó.»

Este hecho contrasta mucho con cómo solían ser las cosas. Hace veinte años, la televisión francesa habría renunciado a darle cobertura a investigaciones. Arnal recuerda cómo la policía allanaba las casas de los activistas por los derechos de los animales. «Nos acusaban de ser una secta porque éramos vegetarianos o veganos», recuerda Arnal. Antes de que llegaran las redes sociales y la tecnología sofisticada, «costaba mucho tiempo conseguir hacer algo», comenta. «Apenas teníamos teléfonos móviles… Ni siquiera teníamos cámaras decentes para filmar los laboratorios. Era una batalla muy solitaria. Ahora las cosas son mucho más fáciles para nosotros, pero no lo son para los animales».

Debido a que la vía legislativa supone un gran reto, Arnal y One Voice se han movilizado de multitud de formas. Por ejemplo, se han dedicado a instruir a los consumidores y han lanzado la iniciativa Fur Free Retailer, plataforma que publica las marcas que no emplean pieles, como la casa francesa de alta costura Franck Sorbier. «Necesitaremos mostrar más material, volver al público, a los medios, y decir ‘Mirad, no os olvidéis de estos animales.’ Y recordárselos constantemente. Mucha gente pensará que hay margen de mejora en las granjas. Debemos educar a la gente y decirles ‘No, no hay. No hay ningún modo de que mejores las condiciones de las granjas de pieles’».

Durante los inicios del movimiento en contra de las pieles, lo que le dio fuerza a Arnal fue hablar con activistas de otros países. «Creo que es importante preservar esto», comenta. «Necesitamos fervientemente aprender unos de otros y ayudarnos unos a otros en todo el mundo. No hay fronteras para el sufrimiento animal».

Fonte: ANIMANATURALIS